Estaba encerrado en la prisión de alta seguridad de Columbine. No podía recibir visitas. No tenía acceso a ningún medio de comunicación a excepción de prensa escrita de hace una década. Justin Torro, gurú de bolsa, en el pasado había arruinado dos fondos de inversión, varias sociedades, un par de diócesis y acabado con los ahorros del gobernador del estado.
Sus estudios, sin embargo, seguían siendo tenidos en cuenta por la casas de análisis. Y, por raro que pudiera parecer, llevaba dos meses dando en el clavo. Quizás alguien de la prisión no estaba respetando las normas. O tal vez los análisis no conocían de valores ni de épocas, resultando atemporales. No pudimos resistirnos y fuimos a interrogarlo.
- ¿BBVA... dices? -el gurú puso los ojos en blanco y empezó a dar giros violentos sobre la silla en la que se encontraba amarrado - arggggg... Dioss... BBVAAAAA... -De repente se calmó y con toda tranquilidad nos dijo : "venta".
Después cayó en un estado semiconsciente con la cabeza ladeada sobre un hombro mientras dejaba que las babas resbalaran por su mejilla.
- Bueno, Justin, la prueba de fuego -saqué una bolsa del bolsillo de mi abrigo-. Aquí tengo un trozo de los pantalones que llevó Botin en la junta de accionistas de la semana pasada, ¿qué puedes decirme?

El gurú agarró la tela con fuerza. De nuevo puso los ojos en blanco y se retorció sobre la silla.
- Arggggg... Sí, Botinnnn -los sudores le empapaban la cara-. Santanderrrr... compraaa... sí, compra acumulativaaaaaa!
De nuevo volvió a la calma y repitió la escena de las babas.
- Bien, Scully, creo que podemos irnos ya.
Hasta nueve puertas tuvimos que atravesar para llegar a la sala de monitores.
- ¿Qué conclusión has sacado Mulder?
- No me creo una palabra de lo que dice.
- ¿Seguro?... Lleva dos meses acertando... Creo que, no sé, veo algo en él...
- Pero Scully, tan científica y chartista como eres...¿Le crees?
- Sí, creo que voy a comprar unas cuantas del Santander.
- Bueno, si lo dices por el numerito de la tela, pues... yo de tí compraría Zeltia.
- ¿Y eso?
- Pues, resulta que ha estado sobando un trozo de los calzoncillos de Sousa y... bueno... tú misma.