Las píldoras del trading

Durante meses fueron apareciendo cadáveres sobre teclados mientras realizaban operaciones de trading. La única relación que tenían entre ellos era precisamente la compra-venta de acciones, considerándose sujetos especializados en el intradía.

Las oportunas autopsias realizadas por la agente Scully descubrieron un rastro en sus estómagos de ciertos compuestos químicos que nos condujeron al barrio chino. El agente especial Milaka Llongueras nos ayudó con el tema del idioma. De esta forma dimos con la red de distribución de dichos productos encarcelando a los culpables.



La lista de los compuestos incluía el “Tóparriba”, peligroso alucinógeno que conducía a la manipulación de los charts tratando que los canales nunca fueran descendentes (aunque hubiera que recurrir a dibujarlos en entornos de veinte minutos de sesión); otro producto era el “Memolatutrola”, éste afectaba al cerebro distorsionando las informaciones captadas por vista y oído, tremendo y de resultados funestos; y no podemos sino indignarnos ante la aberración que constituía la mezcla del “Novendoaunquemematen” (de origen alemán), el “Amiplim” y la píldora “Otrapilladina”...

Efectos terroríficos. He visto sus caras. Les hemos tenido que separar con un soplete los dedos del ratón. Los tendones del cuello parecían aletas.

1 comentarios:

laneres dijo...

Muy simpático el comentario.

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